No, no vamos bien camarada…

El Informe Central al VI Congreso del Partido Comunista de Cuba es conmovedor. Utilizando una inmumerable cantidad de eufemismos, pretendiendo decir algo así como: “el inocultable fracaso del modelo puesto en marcha hace 50 años solo demuestra su éxito”, surfeando con gran dificultad sobre las olas de la lógica, se pueden percibir dos cosas: 1) una desesperada necesidad de cambiar y sustituir radicalmente el modelo impuesto por Fidel y su equipo ante la aplastante evidencia del fracaso y 2) un esfuerzo galáctico por evitar llamar al pan, pan y al vino, vino intentando camuflar de mil formas la dura realidad. Se pretende que los impostergables cambios solo servirían para afianzar y consolidar el modelo vigente, cuando, en realidad, se dirigen a modificarlo y sustituirlo desde su raíz.

En el océano de verborrea revolucionaria, en medio de ese doloroso intento por evitar decirle al pueblo cubano que todo ha sido en vano, se pueden extraer, con pinzas, secciones del informe que lucen como filtraciones producto del efecto que la presión de los hechos causaron en la muralla discursiva que trata de mantener todo represado:

1) “La experiencia práctica nos ha enseñado que el exceso de centralización conspira contra el desarrollo de la iniciativa en la sociedad y en toda la cadena productiva, donde los cuadros se acostumbraron a que todo se decidiera “arriba” y en consecuencia, dejaban de sentirse responsabilizados con los resultados de la organización que dirigían.”

2) “Nuestros empresarios, salvo excepciones, se acomodaron a la tranquilidad y seguridad de la “espera” y desarrollaron alergia por el riesgo que entraña la acción de adoptar decisiones, o lo que es lo mismo: acertar o equivocarse.”

3) “Al respecto, considero propicio recordar lo planteado por el compañero Fidel en el Informe Central al Primer Congreso del Partido el 17 de diciembre de 1975, cito“En la conducción de nuestra economía hemos adolecido indudablemente de errores de idealismo y en ocasiones hemos desconocido la realidad de que existen leyes económicas objetivas a las cuales debemos atenernos”. Fin de la cita.”

4) “Al respecto, hemos arribado a la conclusión de que resulta recomendable limitar, a un máximo de dos períodos consecutivos de cinco años, el desempeño de los cargos políticos y estatales fundamentales”

Estos cuatro párrafos lo dicen todo. Los mensajes clave que respectivamente se derivan de allí son:

1) El control centralizado no funciona

2) La iniciativa individual empresarial debe recibir los incentivos adecuados

3) La economía tiene leyes que se imponen por encima de la ingenuidad infantil revolucionaria

4) Hay que evitar la perpetuación en el ejercicio del poder público, se necesita alternabilidad

El resto del documento es literalmente un mareo discursivo para ocultar lo inocultable. ¿Qué sucede en una sociedad cuando se descentraliza la toma de decisiones, se le da incentivos adecuados a la iniciativa empresarial privada, se respetan la leyes económicas y se asegura la alternancia en el poder? Aunque se pretenda decir que todo esto lleva a “consolidar el socialismo” todos sabemos que ese es el camino que lleva hacia la democracia y a la economía de mercado. Todo lo demás, sobra.

Sigue a Raúl en Twitter: @raulaular

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