Archivo mensual: septiembre 2011

¿Y si Chávez decide modular una peligrosa transición?

¿Qué sucedería si en el gobierno concluyen que llegó el momento de negociar una transición lo más suave posible?

¿Cómo se le podría vender al núcleo duro del chavismo la necesidad de aceptar a un “no revolucionario”?

¿No es acaso el respeto y consideración de Chávez hacia ese “no revolucionario” una condición necesaria para minimizar el rechazo automático del chavismo hacia una figura de oposición?

En medio del trapiche político en el cual se ha convertido Venezuela en los últimos años, ¿queda algún opositor susceptible de ser “vendido” por Chávez a los chavistas?

Es probable que exista. Y no solo eso, sino que ya es candidato para las elecciones de 2012.

Desde el 2009 Chávez ha manifestado respeto y consideración por Eduardo Fernández, ha llegado a decir que le gustaría tenerlo de adversario, que es un tipo inteligente, que con El Tigre se puede hablar de política y ha manifestado su deseo de que se lance.

Eduardo Fernández, por su parte, siempre ha dejado claro que no comparte el modelo que Chávez ha pretendido imponer en Venezuela, pero ha dicho también que el Presidente ha tenido coraje para enfrentar su enfermedad y le ha deseado recuperación proponiéndole no esperar las elecciones e iniciar, desde ya, un gobierno de unidad nacional.

En su lanzamiento como candidato presidencial, Fernández se ha enfocado en la necesidad de asegurar una transición suave y en que dicha transición debe ser conducida por alguien con experiencia y madurez: que no estamos para experimentar con carajitos pues.

A la hora de un desmadre súbito, ¿podría ser Eduardo Fernández una pieza clave para evitar que se suelten todos los demonios?

¿Podría Chávez endosarle a El Tigre un importante poder para navegar dentro del chavismo si el Presidente decide enfrentar una realidad adversa y potencialmente explosiva? En este momento, la fuente de capital político para Eduardo Fernández, quien está en las encuestas a años luz de los otros candidatos para las primarias, no parece ser la oposición, ¿sería entonces el chavismo? No se trata de que El Tigre sea el candidato del PSUV, lo cual sería mucho con demasiado, sino de que termine posicionado como la correa de transmisión entre el chavismo y el futuro. ¿Podría Eduardo Fernández jugar un papel importante a la hora de las chiquiticas, en el momento en el cual todos, chavistas y antichavistas, debamos tomarnos de las manos para evitar caer juntos en el abismo de la ingobernabilidad?

El camino trazado con trabajo, inteligencia, paciencia y constancia por la MUD es una de las pocas fuentes de certidumbre que nos quedan, pero el abanico de posibilidades que se está abriendo en la política del país, puede generar, como ya ha generado, situaciones imposibles de prever ante las cuales habrá que reaccionar con pragmatismo. El camino diseñado por la MUD ha sido bien concebido pero puede ser necesario improvisar cursos de acción en el caso de que la realidad imponga cualquier cosa.

A la hora de la chiquita, los grandes enunciados y principios ideológico/doctrinales ceden ante la urgencia. Si hay que agarrar el coroto rápido antes de que se desintegre, ¿cómo vería la gente que alguien previamente lo parapetee un poco y evite que la nueva generación se lance de una vez “in the middle of nowhere”?

@raulaular

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Elucubraciones ante la ausencia de un informe médico

El Presidente Chávez llegó de Cuba el jueves. Ha dicho que todo salió bien y que éste fue su último ciclo de quimioterapia.

Si todo está bien, ¿por qué no se aprovecha la credibilidad de un informe médico que respalde la afirmación?

Si el gobierno desea que se imponga la versión según la cual el cáncer está dominado y, si de verdad está dominado, nada más fácil que solicitar al médico tratante (quienquiera que sea, pero que sea médico) la lectura de un informe actualizado. ¿Por qué no lo hacen?

Escenario 1: Está en marcha una estrategia que pretende aprovechar la enfermedad, rodeándola de misterio para luego preparar un regreso triunfal que posicione a Chávez como un ser en conexión directa con los dioses, espíritus de la sabana y demás entes sobrenaturales. Se supondría que un posicionamiento como ése, sería imbatible y aseguraría el triunfo en las elecciones.

Adicionalmente, permitiría colocar el debate en torno a la conexión mística, al regreso del más allá, con lo cual quedaría prácticamente fuera de lugar cualquier discusión respecto al desempeño del gobierno, sus resultados y su proyecto.

Escenario 2: No lo hacen porque no hay médico que pueda afirmar que el Presidente está bien. La gravedad de la enfermedad sería tal, que, a pesar de todos los rumores e incertidumbres que genera, es vital ocultar la realidad y están ganando algo de tiempo mientras se diseña una salida al problema de no tener candidato para el 2012.

Escenario 3: Ganan tiempo mientras esperan los efectos del tratamiento. Si no hay progreso, se entraría en el escenario 2.

A pesar de que hay fans del escenario 1, sería un juego tan peligroso, tan innecesario y tan retorcido que luce razonable descartarlo. Sin embargo, el aprovechamiento del posicionamiento místico funciona también en el escenario 3.

Pero haber reconocido públicamente 4 ciclos de quimioterapia y no aprovecharse de la credibilidad de un informe médico, hace pensar que no están en capacidad de mostrar dicho informe y se desplazan progresivamente del escenario 3 al 2.

¿Y si concluyen que el mejor candidato, aparte de Chávez sano, es Chávez enfermo? ¿Podrían plantearse la estrategia de utilizar intencionalmente a Chávez, como instrumento para ganar una presidencia que no podrá ejercer?

En cualquier caso, pareciera que el mejor escenario en éste momento es, a lo sumo, el 3 migrando a 2. En ese caso, o Chávez se retira de la campaña o se dedica a intentar obtener una presidencia que no lo tendrá a él como presidente. Supondrían que, de darse la falta absoluta iniciando el período, habría más oportunidad de que un candidato del PSUV gane si previamente Chávez ha ganado y que será más fácil endosar sus votos al próximo desde la posición de presidente que lo “entregó todo”.

Veremos qué sucede, mientras el país oye sin escuchar y mira sin ver con la convicción de que aquí hay gato encerrado y que la vaina no está bien.

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La política…¿se “adequiza”?

Acción Democrática ha sido el proyecto político más exitoso desde la segunda mitad del siglo pasado hasta nuestros días. En una época en la cual no parecía haber opciones distintas a las que imponía la realidad de la guerra fría: o la dictadura brutal anticomunista, o la utopía socialista exportada desde Cuba, Rómulo Betancourt, junto al liderazgo político de entonces, decidió una vía venezolana y aunque combatió frontalmente a la dictadura de Pérez Jiménez, no se dejó seducir por el proyecto revolucionario cubano, la epidemia del momento en Latinoamérica, con su oferta de haber encontrado la clave para explicar el desventajoso contraste con los EE.UU. y lograr un “desquite histórico”.

Setenta años después de la fundación de AD estamos enfrentando una situación realmente imposible de prever en Enero de 1958. No vale la pena hablar del desmadre actual porque la evidencia es demasiado aplastante. Lo que si llama la atención es una clara tendencia a actuar de manera pragmática por parte del liderazgo político, una “adequización” de las posiciones ante la evidente demanda de sentido común por parte de electores, ya hastiados de la habladera de paja sobre “capitalismo/neoliberal” y “socialismo”.

Para el gobierno es difícil recoger tanta verborrea, pero, incluso intentando lucir un traje de consistencia revolucionaria ante su núcleo duro de apoyo, deben bajar las pasiones y niegan la pretensión de imponer un comunismo en el cual no creen ni en Cuba. Es una situación complicada, pero deben asegurarse de que todos tengan claro que ésta es una “revolución” en la cual siempre habrá whisky.

En la oposición, los dos precandidatos con más opciones coinciden prácticamente en todo, a pesar de que supuestamente representan corrientes de pensamiento político opuestas. Pablo Pérez ya está adequizado de nacimiento y Henrique Capriles se adequiza, tanto con su discurso, como sumando alianzas con la Causa R y otros grupos que le permitan eliminar cualquier imagen de “derecha”, “neoliberal”, “capitalista salvaje” etc… Hasta Leopoldo López, se autodenomina “progresista” y asiste a la Internacional Socialista…cosas veredes.

Más de 50 años después la política tiende a “adequizarse” evadiendo los extremos. La historia del declive de Acción Democrática es bien conocida, pero las sensatas decisiones que se tomaron hace 50 años, permitieron grandes avances. Pensar con cabeza propia, sin pretender que una receta dogmática de cualquier signo nos dará las soluciones a todo, ha dado sus frutos y esperamos que también los de ahora.

@raulaular

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¿Podría haber en Venezuela una destrucción política creativa?

Es común afirmar que en Venezuela hemos entrado en una involución política que nos lleva nuevamente al siglo XIX, sin embargo, podríamos estar, al mismo tiempo, en la mejor posición para asumir nuevos modelos políticos y colocarnos a la vanguardia mundial.

No se puede decir que haya estabilidad política en el mundo. No solo hay conflictos en el norte de Africa sino que también vemos señales de descontento popular en Inglaterra, España, Chile, Israel, Grecia y otros países.

En un reciente artículo, Fernando Mires sugiere que no es lógico asumir que estos movimientos son producto de fenómenos locales aislados y que es necesario buscar un hilo conductor común a todos ellos.

Porpone que a partir de la “digitalización” de los medios de producción entramos en una crisis de la sociedad post-industrial. Esta crisis tendría su origen en que la inclusión laboral en la nueva sociedad digital depende de nuevas habilidades y ha cambiado su naturaleza. Las pasadas concepciones de trabajo y capital a partir de las cuales surgieron las corrientes ideológicas fundamentales de los siglos XIX y XX, los “socialismos” de todo tipo, ya no sirven para explicar lo que sucede. Los partidos políticos creados a partir de esas posturas ideológicas sufrirían una crisis de representatividad como consecuencia de la inutilidad de su plataforma de pensamiento para dar salidas prácticas a los problemas actuales.

El mundo de la corporación típica del siglo XX, con funcionamiento jerarquizado, el mundo de las General Motors, las Unilever y las Siemens de este mundo sería análogo al mundo igualmente jerarquizado y vertical de los PRIs, PSOEs y Partidos Laboristas de este mundo, es decir, el mundo de AD, COPEI, PSUV, UNT, PJ etc… Las respuestas fáciles que la ideología daba a todo ya no existen, y no solo eso, sino que el avance en el conocimiento humano ya permite resolver los problemas concretos con base en un mejor entendimiento de los fenómenos: ya no se requiere un “proxy” ideológico antiguo que solo servía como hipótesis para bajar la ansiedad que produce la ignorancia. Mires sugiere entonces que esta crisis puede dar paso a una era de nuevas organizaciones politicas en las cuales desaparece el compromiso ideológico, donde la atención se enfoca en temas mucho más concretos y la fidelidad y consistencia doctrinales pierden todo sentido. Los términos “izquierda” y “derecha” serían ya palabras huecas.

Si vemos el ambiente venezolano, en medio de tanta alaraca ideológica, lo que podemos observar es el surgimiento de alianzas pragmáticas que, aunque algunos pretendan ver como la incubación y el retorno de los tradicionales bloques socialcristiano y socialdemócrata, no tienen nada que ver con eso.

La MUD es un ente difícil de catalogar si utilizamos la taxonomía política tradicional. Una alianza en la cual confluyen organizaciones que dicen funcionar con base en las plataformas ideológicas más diversas, que pretende presentar un candidato único, un programa único y hasta una tarjeta única, no es algo fácil de conseguir en el ecosistema político. Es cierto que el objetivo común de constituir una fuerza políticamente efectiva ante la hegemonía del gobierno es el principal incentivo para lograr la unión del llamado “saco de gatos”, sin embargo, la sola existencia de la MUD también es una demostración de lo tremendamente accesorio que es el aparataje ideológico: no debe tener un carácter demasiado fundacional/bautismal un conjunto de ideas que pueden hacerse “coincidir” con tantas otras ante la necesidad de lograr un objetivo político concreto.

Además de la evidente inutilidad de la ideología en el gobierno, la población debe percibir una dinámica de alianzas y objetivos prácticos en la oposición y probablemente demande, cada vez más, posturas concretas, pragmáticas y útiles, desestimando las posturas fundadas en supuestos “principios” ideológicos que ya a casi nadie importan.

Si la población comienza a premiar el pragmatismo podríamos comenzar a ver organizaciones políticas sin rimbombantes “congresos ideológicos”, podríamos deslastrarnos del reflejo condicionado, cada vez más inútil, de catalogar a cada organización dentro de categorías políticas surgidas en tiempos de la Revolución Francesa y consolidadas a partir de la era industrial.

Quizá podrían generarse en Venezuela organizaciones políticas de vanguardia que ya están haciendo falta en todo el mundo. Es posible que la destrucción que hemos experimentado en estos años, nos haga más precisos, más concretos, más pragmáticos, y que los políticos ya no tengan otra opción que tomar el toro por los cachos, sin escudarse en principios ideológicos gaseosos. Es posible que después de todo este desmadre, la relación de los ciudadanos con la clase política sea una de nuevo tipo, una que el mundo parece estar buscando insistentemente por estos días. Una política de vanguardia. Si nos ponemos pilas podría ser posible.

@raulaular

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Divide y no censarás

“Por aquellos días salió un decreto del emperador Augusto, por el que se debía proceder a un censo en todo el imperio. Este fue el primer censo, siendo Quirino gobernador de Siria. Todos, pues, empezaron a moverse para ser registrados cada uno en su ciudad natal. José también, que estaba en Galilea, en la ciudad de Nazaret, subió a Judea, a la ciudad de David, llamada Belén, porque era descendiente de David; allí se inscribió con María, su esposa, que estaba embarazada. Mientras estaban en Belén, llegó para María el momento del parto, y dio a luz a su hijo primogénito. Lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, pues no había lugar para ellos en la sala principal de la casa.” Evangelio de Lucas

El Evangelio de Lucas nos cuenta que Jesús nació en Belén casualmente, debido a una visita que José y María debieron hacer a la ciudad con motivo de un censo que el estado romano por esos días ejecutaba.

Una de las acciones características de un estado es, además de cobrar impuestos, censar a la población. Es tan necesario conocer estadísticas básicas respecto a los grupos humanos que deben recibir el impacto de las políticas de un estado, que los censos, a pesar de sus grandes demandas logísticas y de análisis, existen desde hace miles de años. No tienen nada de extraordinario, son procesos de rutina para cualquier estado…cuando el estado se comporta como tal.

Los estados modernos deben poseer una burocracia y unos procesos que funcionan y se activan independientemente de quién está en el gobierno; son esos procesos los que dan unidad y continuidad al funcionamiento del país, son una especie de lecho rocoso sobre el cual puede moverse, sin amenazar la vida y la tranquilidad de los ciudadanos, la frenética actividad política diaria y la lucha por el control del poder.

Pero si un estado decide romper con todo, refundarlo todo, estigmatizar a un sector importante de la población escualidizándolo, ridiculizándolo en la TV oficial, utilizando listas de personas con la finalidad de establecer un trato diferencial entre los ciudadanos (listas que luego se mandan a enterrar) y en ese proceso de división y segmentación del país crea una grietas profundas en la sociedad, ese estado deja de comportarse como tal, afecta sus procesos propios y comienza a tener dificultades para ejecutarlos.

En Venezuela estamos viendo como la información difundida antes de la ejecución del Censo Nacional no se ocupa de facilitar la logística y aclarar los procesos (hasta José y María sabían muy bien que debían trasladarse a Belén, a 140 Km de distancia, para el censo) sino a “dar garantías” de que la información levantada no va a ser utilizada en contra de los ciudadanos. ¿No es ésto un signo de que nuestro estado ya no es visto como tal por la población?

Cuando la población comienza a percibir al estado como un “cuerpo extraño” se activa el sistema inmunológico de la nación y aparecen fenómenos de rechazo.

Es muy difícil dividir el país para luego invocar la unidad nacional solo cuando conviene.

@raulaular

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